La Huelga General de 29 de marzo de 2012 supone un punto de inflexión en la lucha laboral, sindical y social en este país durante los últimos años. Al amplio seguimiento por los trabajadores y trabajadoras de la misma y de las movilizaciones y manifestaciones celebradas durante la jornada, hay que añadir la durísima represión en todo el territorio español y especialmente en Catalunya y Barcelona por parte de los Cuerpos de Seguridad del Estado a las órdenes del sistema político y del lobby patronal, cuyas consecuencias fueron decenas de detenciones, arrestos, heridos y, finalmente, la encarcelación durante los días in  mediatos y posteriores de muchas personas que participaron de una manera u otra en la jornada de huelga.

En este contexto de represión policial y jurídica, que se ha ido re  pitiendo en sucesivas convocatorias de huelgas generalizándose ante cualquier tipo de protesta o movilización social o sindical que se oponga al capitalismo, a la clase política dominante o simplemente denuncie cualquier tipo de arbitrariedad o injusticia, los sindicalistas de la CGT fueron un objetivo para quienes dirigían en ese momento en Catalunya el aparato policial, a cuyo frente estaba el conseller d’Interior, Felipe Puig y en el que tanto la Fiscalía como los jueces participaron con total desproporción. En el auto de encarcelamiento de Laura, ejecutado por el Juzgado de Instrucción no 23, se percibe clara  mente cómo la magistrada Rosa Mª Agulló Berenguer, asumió los planteamientos de la Fiscalía sin tener en cuenta las indicaciones de la defensa ni la presunción de inocencia, pero el despropósito persistió durante la instrucción por parte de la jueza Olalla Ortega Herrero del Juzgado de Instrucción no 28, que en lugar de decretar un delito de faltas, continuó manteniendo el carácter penal de los hechos y la petición de pena de prisión.

Laura Gómez, afiliada del Sindicato de Transportes y Comunicaciones de Barcelona era en aquellas fechas Secretaria de Organización de la Federación Local de Sindicatos de Barcelona de la CGT. Actualmente, es la Secretaria General de la misma tras el pleno de sindicatos celebrado el mes de mayo del 2014. En ese mismo pleno fue elegida Secretaria de Organización la compañera Eva Sánchez, actual  mente afiliada al Sindicato de Administración Pública de Barcelona. Ambas se enfrentan a un juicio por el que se les solicitan condenas de dos años y seis meses de prisión por diversos cargos y que se celebrará en el Juzgado de lo Penal número 26 de Barcelona los próximos días 6,7, 8, 9 y 13 de octubre. Como muchos y muchas sabéis, Laura fue detenida el 24 abril del 2012 cuando iba a trabajar, habían pasado ya 3 semanas de la jornada de huelga y permaneció en prisión durante 24 días, hasta el 17 de mayo del 2012, tras los que fue puesta en libertad con cargos bajo fianza de 6.000 euros y privada de su derecho de manifestación durante más de un año y medio. También está como imputada de forma subsidia  ria la CGT. Con nuestras compañeras conversamos sobre todos estos hechos, y sobre cómo se presenta la vista del juicio.

 

¿Cómo se desarrolló y cómo vivisteis la jornada de huelga general del 29M en Barcelona?

Laura: Pues en principio, con normalidad. Es decir, lo habitual en una jornada de Huelga General. Mucho trabajo previo de preparación, en nuestros centros de trabajo y en el sindicato y en otras empresas. Como siempre, por la noche participando en cuantos piquetes fue posible con nuestra presencia y a primera hora en nuestros propios centros de trabajo. Posteriormente estaba previsto, como ya se ha hecho en convocatorias anteriores, reunir a los compañeros y compañeras en un piquete a las 12 de la mañana en la zona de Portal de l’Àngel con Plaça Catalunya para marchar juntos por el centro de la ciudad. Y por la tarde teníamos convocada una manifestación propia de la CGT y la CNT, en la que confluyeron los movimientos sociales de la ciudad con recorrido diferenciado de la de los sindicatos oficiales y cuyo final estaba previsto en la Plaça Urquinaona para dirigirnos después a la Plaça Catalunya y confluir con otra manifestación de otros colectivos de la ciudad.

Eva: Fue un día inolvidable, la ciudad paralizada, los comercios, el transporte y la industria sin funcionar. Por la noche ya se veía que iba a ser un éxito, habían parado las empresas de recogida de basuras, Mercabarna, Correos, Renfe, Seat, Nissan, etc. las empresas con turnos de noche. Los piquetes, tanto de los sindicatos como los organizados en los barrios, realizaron una importante labor de extensión para que el paro fuera un éxito. En este sentido creo que tanto la participación en el piquete de la mañana, más de 10.000 personas, como en la manifestación de CGT de la tarde, con más de 45.000 personas, sorprendió a mucha gente incluidos a los pode  res políticos, por el gran número de asistentes a una manifestación con  testataria en lugar de a la de CCOO y UGT. La vivimos con satisfacción por que éramos muchísimos miles de personas tras las pancartas, las banderas y las consignas de la CGT y con las reivindicaciones de cada unos de los grupos que decidieron compartir espacio con nosotros. Como toda manifestación fue tensa, claro, sobre todo porque por la tarde ya se conocía que la maquinaria re  presora se había puesto en marcha desde primera hora de la mañana.

 

Los hechos por los que se os acusa ocurrieron durante ese piquete por la mañana. ¿Qué ocurrió concretamente a las puertas del edificio de la Bolsa de Barcelona?

Eva: Al igual que por la tarde, en torno a la concentración de piquetes que la CGT había convocado se reunió muchísima gente, por su  puesto afiliado/as y militantes del sindicato, pero también muchas otras personas. Por todo el centro de la ciudad había mucha movilización, como por ejemplo la de los estudiantes con la que coincidimos en diversos momentos de la mañana, los grupos de barrios, etc. No teníamos un plan fijo y nos encaminamos por el Paseo de Gracia, donde hay muchas oficinas bancarias, centros comerciales y evidentemente, la Bolsa de Barcelona, símbolo muy evidente del capitalismo especulador y opresor que sufrimos.

Laura: Lo cierto es que se percibía entre la gente muy buen ambiente, ganas de participar y de estar en la calle. Llegamos a la Bolsa y nos detuvimos en la puerta para gritar consignas, exhibir las pancartas y banderas que llevábamos. Lógica  mente pretendíamos expresar nuestra indignación ante lo que representa la Bolsa pero en todo momento se respiraba tranquilidad y que la gente teníamos ganas de manifestarnos y decir la nuestra. En el camión llevábamos una caja de cartón con unos papeles que simulaban ser billetes de banco y me acerqué a la puerta principal, donde había otros compañeros/as y personas, algunos de CGT y otros no, y en un momento concreto, la prendí. Se hizo una pequeña hoguera, fue una performance que estuvo en todo momento siendo observada por Mossos d ?Esquadra que estaban en el interior de la Bolsa, así como por los agentes de paisano que en todo momento acompañaban al piquete, no interviniendo en ningún momento ni haciendo ninguna indicación ante nuestra acción. También había cientos de periodistas cubriendo el acto. En todo momento hubo tranquilidad y no había sensación de riesgo. La hoguera se apagó con un simple extintor cuando ya estaba casi extinguida. En ningún momento se pretendió ni se intentó acceder al edificio, de hecho cuando llegamos la Bolsa tenía sus puertas cerradas, y una vez realizado el acto, continuamos recorriendo el Paseo de Gracia.

 

La prensa derrochó ríos de tinta sobre los diversos incidentes y de  tenciones durante la jornada. Sin embargo, Laura, se te detiene 24 días después. ¿Puedes explicarnos lo que aconteció ese 24 de abril?

Laura: El 24 de abril salgo de mi casa y unos mossos d ?esquadra me dicen que quedo detenida; exijo saber los motivos y me informan que por unos hechos de la huelga general del 29M, y me trasladan a la comisaría de Les Corts. Facilité el teléfono del abogado y también el del sindicato para que supieran de mi detención y se pusieran en movimiento. Durante el trayecto me informan que se me detiene acusada de incendio y otros delitos. No me podía creer lo que estaba pasando, cómo una performance sin riesgo a pleno día, sin esconder  nos, lo estaban convirtiendo en algo totalmente desproporcionado. En comisaría me negué a declarar y me comunicaron que al día si  guiente me pasarían al Juzgado. Una vez pude hablar con mi abogado, éste me informó de que me acusaban de un delito de incendio o subsidiariamente de daños; otro de coacciones, y también de desórdenes públicos y delito contra los derechos fundamentales. El delito de incendio está castigado con una pena de prisión de 10 a 20 años, así que estábamos alucinando. Re  cuerdo que le comenté a mi abo  gado “menos mal que las cámaras de la Bolsa lo habrán grabado todo, cuando el juez vea las cintas todo se aclarará”. Qué equivocada es  taba... Durante ese día me cambia  ron tres veces de celda para que no pudiera escuchar los gritos de ánimo de mis compañeros desde la calle. Pasé la noche tranquila aun  que las horas se hicieron eternas sin poder hablar con nadie y sin dormir.

Eva: Cuando nos enteramos de la detención de Laura, lo primero que hicimos fue ponerlo en cono  cimiento de los compañeros y compañeras, hablar con el servicio jurídico, la familia y trasladarnos inmediatamente a la Comisaría de les Corts, donde nos concentramos durante todo el día hasta entrada la noche. La nota de prensa de los Mossos d ?Esquadra era totalmente tendenciosa, dañina y comparable a los peores programas basura de la televisión. Los Mossos intentaron desalojarnos de la puerta de la co  misaría pero no lo consiguieron, queríamos que nuestras voces llegaran a Laura. La sensación era de incredulidad pues habían pasado más de tres semanas desde la huelga y más aún cuando nos comunicó el abogado que iba a pasar al día siguiente por la mañana a disposición judicial. Recuerdo que ese día en la misma comisaría se presentaba ante la prensa la web delatora de la Conselleria d ?Interior donde poner las fotos de los que consideraban agitadores de la ciudad y que tuvieron que retirar a los pocos meses. Nada era por casualidad.

 

La jueza del Juzgado de Instrucción no 23, que se encontraba de guardia, es la que decreta la prisión provisional de Laura quedando posterior  mente la instrucción en manos del Juzgado no 28. En la causa estabais las dos acusadas de múltiples cargos que suman penas de más de treinta años además de decretar el ingreso en prisión de Laura. ¿Cómo reaccionáis en esos momentos y en los primeros días que siguen?

Eva: Nos enteramos en la puerta de los juzgados. Al ver que se retrasaba tanto la salida de Laura nos temimos lo peor, como así ocurrió. A partir de ese momento lo prioritario no son las descabelladas e in  fundadas peticiones y cargos que hacen fiscalía, mossos y la juez sino que todo se centra en un único objetivo: sacar a Laura lo antes posible de la prisión preventiva. Pero claro, hay que tocar muchísimas teclas y organizar a los compañeros/as del sindicato para que no quede nin  gún aspecto por cubrir: jurídicos, familiares, la situación laboral de Laura, prensa, movilizaciones, con  tactos con otras organizaciones... Todo ello se fue fraguando en los días siguientes, con mucho es  fuerzo, pero en todo momento, durante aquellos días, todas las gestiones que pudimos hacer tenían como prioridad la puesta en libertad de la compañera y así fue hasta que ésta se produjo.

Laura: Creo que en la medida de lo posible, mi reacción fue de calma y serenidad, a pesar de los dispara  tes con los que me encontré en la Instrucción. Siendo una persona sin antecedentes estaba convencida que saldría imputada, puede que con fianza, pero sin más problemas. Estuve más de 5 horas esperando para declarar mientras veía como una a una mis compañeras de celda en el Juzgado declaraban y salían libres. Cuando por fin me llevaron frente a la jueza y la fiscal, fui consciente de que no saldría de allí. Es  cuché como la fiscal justificaba la petición de prisión provisional para evitar que destruyera pruebas y volviera a cometer otros hechos delictivos, incidiendo que a pesar de mi arraigo existía un verdadero riesgo de fuga debido a las elevadas penas que se me imputaban, y la prisión aseguraría mi presencia en el juicio. No escuchaban mis explicaciones ni las de mi abogado, sólo estaban interesadas en que delatara a Eva, enseñándome fotos en las que aparecía ella sola o conmigo. A lo que me negué, ni a ella ni a ninguno de los que aparecían en las imágenes que me mostraban. Una vez finalizada la declaración, me devolvieron a la celda y tuve aún unas horas para hacerme a la idea de que in  gresaría en prisión, lo que me con  firmó mi abogado finalmente. Mi primera preocupación fue que se le transmitiera a mi familia y a los compañeros que estaba bien, que yo iba a estar bien.

Lo que sí puedo decir y tuve siempre muy claro es que los compañeros y compañeras no se iban a estar quietos y que la CGT iba a pelear para cambiar mi situación como así fue y que en ello iban a poner todo su empeño. Y eso te hace fuerte y te tranquiliza. Fui consciente en todo momento de que fuera estaban mis familiares y mis compañeros que ponían todo su esfuerzo en que yo saliera cuanto antes.

 

 

¿Cuál fue la respuesta del conjunto del sindicato y cuál fue la actitud del Conseller Puig, durante aquellos días previos a la liberación de Laura?

Eva: Magnífica. No solo los compañeros/as de Barcelona y del resto de Catalunya. Toda la CGT, a nivel estatal, se solidarizó ense  guida con nosotras y hubo con  centraciones y manifestaciones en muchas localidades del Estado, también se realizaron actos en algunas ciudades de varios países. Las secciones sindicales, los sindi  catos y todos los órganos de la CGT, cada uno en la medida de sus posibilidades, puso su grano de arena y fueron también muchas organizaciones alternativas y solidarias las que nos expresaron su apoyo. Hasta el día de la salida de Laura de prisión se desplazaron a Barcelona compañeros de otras provincias y ciudades. Y esa solidaridad continúa hasta ahora y no la olvidamos.

Laura: No debemos obviar que en esos momentos la agitación social y la movilización estaban en un punto álgido. En Catalunya y especialmente en Barcelona, está claro que el anarcosindicalismo, ya por tradición histórica, es un referente. Y un referente temido por el poder y por los capitalistas. En este con  texto la CGT es una organización en crecimiento constante, tanto en las empresas como en su presencia en los movimientos sociales, donde ha empezado en los últimos años a ser un eje sobre el que pivota la militancia de la afiliación y la solidaridad con otras formas de lucha cuyos objetivos y reivindicaciones compartimos. El conseller Puig sabía muy bien que mi detención significaba poner a la CGT en el centro de su discurso represivo, con el objetivo de criminalizarnos como organización ante el conjunto de la ciudadanía. La manifestación de la tarde el día de la huelga debió preocuparles seriamente. Ver a miles de personas fuera del redil de la manifestación de los sindicatos pactistas y oficiales debió levantar muchas alertas en políticos acos  tumbrados a la complacencia sindi  cal. Siempre he pensado y aún pienso que mi detención y la prisión fueron una actuación política en contra de nuestro sindicato. El mismo conseller reconoció algunos excesos cuando algunos compañeros fueron a visitarlo al Parlament y posteriormente, en su comparecencia en Comisión parlamentaria, a la que asistimos, rebajó el tono de sus acusaciones. Pero está claro que no somos plato de gusto para los polí  ticos de esta ralea.

 

Han pasado más de tres años desde la huelga hasta la vista del juicio que será en breve. ¿A qué creéis que res  ponde la rebaja en la petición de penas desde la Instrucción hasta el momento de hoy?

Laura: Está claro que la petición que sale del expediente policial y de la Fiscalía es un despropósito. Su  maba penas de unos treinta años, en el peor de los casos. Los cargos que imputó la jueza, eran todo lo pro  puesto por el Ministerio Fiscal: de  lito de incendio previsto y penado en el artículo 351 del Código Penal (CP) con una pena de prisión de 10 a 20 años o subsidiariamente como un delito de daños previsto y pe  nado en el artículo del CP 266 que lleva aparejada una pena de prisión de 1 a 3 años, en concurrencia con los delitos de coacciones del artículo 172 del CP y castigado con pena de prisión de 6 meses a 3 años con la posibilidad de aplicarse en su mitad superior si tuviera como objeto impedir el ejercicio de un derecho fundamental. Asimismo un delito contra los derechos fundamentales tipificado en el CP en su artículo 514.2 castigado con pena de prisión de1a2añosyundelitodedesór  denes públicos del artículo 557 del CPconpenade6mesesa3años, una verdadera bestialidad que nada tenía que ver con el acto simbólico que supuso la quema de una caja de cartón.

Durante la instrucción los cargos que se han mantenido son los deli  tos de desórdenes públicos en aplicación del artículo 557.1 del CP y por el que nos piden 1 año y seis meses y el delito de daños con incendio del artículo 266.1 del CP y por el que se nos pide un año. En total 2 años y medio para cada una de las dos, así como cantidades económicas por los destrozos que oscilan entre 9.000 € y 18.000 €, más las costas procesales. El juzgado también nos interpeló para que pre  sentáramos una fianza de 23.222 € en concepto de responsabilidad civil, bajo amenaza de embargo en caso de no ingresarlo. También se le ha notificado a la CGT la apertura del juicio oral, requiriéndole tam  bién una fianza de 23.222 € como responsable subsidiario, con la misma amenaza de embargo, por lo que la organización también estará sentada en el banquillo. No obstante y vistas las últimas sentencias en casos semejantes en los que ha habido desde absoluciones a condenas muy severas e injustas, sabemos que nos enfrentamos a una acusación muy seria y que puede tener repercusiones muy graves para nosotras.

Eva: Durante este tiempo hemos estado manteniendo reuniones y presionando en la medida que hemos podido a cualquier persona o entidad que entendemos tenga que ver con nuestro juicio. Tenemos claro que en algunos casos han podido dar sus frutos y que en otros habrán sido otras consideraciones las que han motivado estos cambios, pero como dice Laura, las acusaciones ahí están y las penas solicitadas, también. A estas alturas del cuento confiar ciegamente en la justicia es una ingenuidad. Por supuesto que es un dato favorable pero en cualquier caso no es una garantía de nada y seguro que los interesados en criminalizar al movimiento anarco  sindicalista y a cualquiera que luche contra este sistema seguirán haciendo su trabajo con la intención de lograr sus objetivos. Siempre se tiene la esperanza de que el sentido común habite en quienes juzgan, pero la realidad es muy tozuda y hay que cubrir muchas reputaciones que entran en juego cuando se trata de preservar un sistema represor e injusto.

 

¿Cómo encaráis este tramo final de vuestro caso y cuáles son vuestras perspectivas respecto a la vista del mismo?

Eva: Con preocupación pero también con serenidad. Hacer entelequias o cálculos cuando habla  mos de la justicia en este país es una pérdida de tiempo y energía. Simplemente espero que se imponga el sentido común, que quede claro que se nos acusa de unos hechos que en modo alguno pueden implicar los delitos que se nos imputan y que todo esto nunca debió de trascender más allá de un juicio de faltas o civil por daños y no en esta espiral que se inicia con la detención y encarcelamiento de Laura y que espero se resuelva a favor nuestro.

Laura: Pues aquí estamos, luchando como siempre, en la em  presa, con las y los compañeros de otras empresas, del sindicato, en la FL de Barcelona, en fin, sin dar un paso atrás. No nos lo podemos permitir. Tenemos la conciencia de haber ido siempre de cara, como suelen actuar los afiliados y afilia  das de la CGT, sin ocultarnos detrás de nada y de nadie. No lo hicimos durante la jornada de huelga, ni en los piquetes, ni en la manifestación, ni tampoco ante la Bolsa de Barcelona, ni lo hemos hecho después ni lo haremos en el futuro. Le pese a quien le pese, nuestro único compromiso es con los trabajadores y con los luchado  res sociales, con todos aquellos que dicen NO ante tanta injusticia y re  presión como se está dando en este país, con esta clase política corrupta e indecente. Pase lo que pase, no nos van a callar ni nos van a alejar de las calles.

 

¿Alguna cosa que queráis decir a la afiliación de la CGT?

Eva y Laura: Que ánimo y a seguir en la lucha. Que el nuestro es un caso de clara agresión contra lo que significa la CGT. Pero no es el único, hay otros compañeros y compañeras como Albert, Merca  der, Carles, los compañeros de Expert y todos aquellos que en las diferentes ciudades del país están enjuiciados y a los que hay que dar todo nuestro apoyo. Y también a todos y todas las que luchan con  tra este sistema. Queremos aprovechar para dar todo nuestro apoyo y nuestra fuerza a Alfon y a su familia y que no pararemos hasta que esté libre. Que no nos vamos a rendir y que nos vemos en el día a día. Como solemos gritar por las calles, “la solidaridad es nuestra mejor arma”. Salud y Anarquía.

 

Redacción Rojo y Negro