El pasado 7 de abril fue el último día que circuló el tren estrella Costa Brava que suponía una alternativa económica al AVE. El Ministerio de Fomento continúa desarrollando una política ferroviaria basada en el abandono del ferrocarril convencional centrándose únicamente en la potenciación de la alta velocidad, causando un perjuicio importante al conjunto de la sociedad y a los/as usuarios/as.

El pasado 7 de abril fue el último día que circuló el tren estrella Costa Brava que suponía una alternativa económica al AVE.

El Ministerio de Fomento continúa desarrollando una política ferroviaria basada en el abandono del ferrocarril convencional centrándose únicamente en la potenciación de la alta velocidad, causando un perjuicio importante al conjunto de la sociedad y a los/as usuarios/as, que ven como se eliminan servicios con el único objetivo de obligar a utilizar el AVE, encareciendo el transporte y perjudicando a la ciudadanía de localidades de Catalunya como Figueres, Girona, el Vendrell (San Vicente de Calders), Tarragona, Reus, Mora la Nova y Caspe, que ven cómo se les elimina uno de los trenes que por vía convencional les conectaban con Madrid.

Como alternativa al AVE solo queda un tren Regional Expres entre Barcelona y Madrid, que efectúa el trayecto en casi nueve horas y que llega a destino a las 17:55 h., un horario nada atractivo encaminado a justificar posteriormente el abandono definitivo de dicho servicio.

El PP, como antes hiciera el PSOE, está destruyendo el ferrocarril público aplicando la nefasta Ley del Sector Ferroviario, que entre ambos gestaron y que está en vigor desde el año 2005. Ambas formaciones políticas han utilizado dicha Ley para segregar y trocear las empresas públicas, hacer privatizaciones, destruir el empleo público de calidad, disminuir las inversiones en mantenimiento  comprometiendo con ello la seguridad, quitar servicios y suprimir trenes.

Nuestros políticos solo favorecen el ferrocarril elitista (donde viajan ellos) que se está demostrando ruinoso para las arcas públicas, y que pagamos y pagaremos durante generaciones. Durante el año 2014, el Ministerio de Fomento suprimió en el conjunto de la red ferroviaria un total de 700 trenes, dejando líneas prácticamente muertas, en un claro ataque a la vertebración territorial, incomunicando poblaciones y perjudicando a los usuarios/as. Sin  olvidar que RENFE ha sido segregada en cuatro sociedades anónimas. ADIF la han troceado en dos para intentar esconder a la Unión Europea unas vergonzosas e insostenibles cuentas de resultados.

Ya en el año 2008, concretamente el 14 de diciembre, RENFE suprimió los trenes nocturnos que conectaban con  las ciudades de Vigo, A Coruña, Gijón, Oviedo, Salamanca, León, Palencia, Burgos, Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Pamplona y Logroño.

CGT defiende desde hace muchos años que la alternativa al carísimo AVE es modernizar el ferrocarril convencional: los trazados y estaciones, la calidad de las vías y catenarias para así poder alcanzar velocidades entre 160 Km. y  200 Km/h. Una alternativa infinitamente más barata que el AVE y que daría servicio a la totalidad de la ciudadanía en lugar de a una élite, ya que así habría dinero para mejorar las cercanías, la media distancia y el transporte de mercancías.

CGT continúa defendiendo un ferrocarril público y social: moderno y para toda la ciudadanía.

 

SFF CGT